Conmemoración 60° de la Noche de los Bastones Largos

El 29 de julio de 1966, se producía uno de los hechos más luctuosos para la educación y la ciencia argentinas del siglo XX: el violento desalojo de varias facultades de la Universidad de Buenos Aires por orden de la dictadura encabezada por el general Juan Carlos Onganía. Originada en la pretensión de anular la autonomía y el cogobierno consagrados por la Reforma Universitaria, y de encuadrar a las instituciones de educación superior y a su personal en la concepción ideológica corporativista y anticomunista del gobierno de facto, esa acción sumamente violenta significó la desarticulación de importantes equipos de investigación y el exilio de destacados científicos. Se ponía así fin a una etapa de renovación de los claustros comenzada luego de la caída del peronismo y que, con sus luces y sombras, había desarrollado en ellos una creciente atención a la agenda política y a los problemas más acuciantes del país.

Para recordar y conocer mejor ese duro momento histórico investigadores de nuestro Instituto  reflexionan sobre algunos aspectos clave de la Noche de los Bastones Largos y su impacto en la comunidad universitaria, en particular en la Facultad de Filosofía y Letras.

En el primer trabajo Juan S. Califa examina en la movilización movimiento estudiantil de la UBA en las semanas previas al golpe de Estado, analizando las movilizaciones contra los recortes presupuestarios, las confrontaciones en las calles y la firme postura de la mayoría reformista en defensa de la autonomía universitaria frente a las presiones golpistas. A continuación, Pablo Buchbinder aborda la etapa de modernización académica e institucional iniciada en 1955 —retrospectivamente calificada como una "edad de oro"—, examinando la dedicación exclusiva a la investigación, la creación de nuevas carreras como Sociología y Psicología y las tensiones políticas e ideológicas que preludiaron la intervención militar. Finalmente, Martha Rodríguez centra la mirada en los trágicos episodios del 29 de julio en la sede de la calle Independencia 3065 y reconstruye la renuncia masiva de cerca del 60% del plantel docente de la Facultad, el desmantelamiento de cátedras emblemáticas como la de Historia Social fundada por José Luis Romero y el posterior éxodo de académicos e investigadores hacia el extranjero o instituciones privadas.

Link al dossier: