Las Universidades y las Humanidades, como expresión del mundo político-cultural, fueron blanco predilecto del plan represivo y “refundacional” de la última dictadura. Estudiantes, profesores e investigadores fueron expulsados de sus puestos de trabajo, perseguidos hasta el exilio, la prisión o su desaparición y muerte. El fin de la dictadura e inicio del gobierno democrático en diciembre 1983 supuso un cambio en la actitud estatal hacia la cultura, la universidad y la juventud. En contraste con la “peligrosidad” adjudicada por las Fuerzas Armadas a la juventud politizada y al movimiento estudiantil, estos pasaron a ser considerados actores “respetables” y “legítimos” en la arena política. El fin de la intervención de las universidades por la Junta Militar abrió debates sobre la construcción de la “universidad de la democracia”: ¿Cómo debía ser esa universidad? ¿Qué rol debía desempeñar la universidad en la naciente democracia? ¿Dónde y cómo debía discutirse el papel de la universidad? Este proyecto se propone dar cuenta de las respuestas y posiciones que ensayaron diferentes sectores de la comunidad universitaria, intelectual y política de la Universidad de Buenos Aires (UBA) para algunos de esos dilemas.
Conformación del grupo
Graduadas y estudiantes de posgrado:
Mg. Carolina Liberczuk
Mg. Florencia Gandara
Prof. Belén Lo Russo,
Estudiantes de grado
Aquiles Rodríguez Galiment
Agustina Medina
Kiara López Arriazu
Colaboradoras externas
Doctora Cejudo Ramos, Denisse de Jesús -Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, Universidad Autónoma Nacional de México (IISUE-UNAM)-
Doctora Pis Diez, Nayla -Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales, Unidad Ejecutora de doble dependencia, Universidad Nacional de La Plata-Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (IdIHCS/UNLP-CONICET)-